miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL CULTIVO DE ACELGAS

En el siguiente artículo veremos el cultivo de las acelgas de forma general.

Las acelgas pertenecen a la familia de las quenopodiáceas, la misma familia de espinacas y remolachas. Las espinacas tienen un aprovechamiento culinario similar a las acelgas, pero no así las remolachas, que principalmente se cultivan para aprovechar su parte subterránea, bien para su consumo directo, bien para obtención industrial de azúcar.

Las acelgas se adaptan bien a cualquier tipo de suelo y clima, pero en climas muy cálidos, en épocas de mucho calor, ralentiza su crecimiento.

Es recomendable realizar una labor que facilite su desarrollo radicular, que es muy amplio, y se caracteriza por tener raíces muy profundas. Además, conviene preparar muy bien la superficie si se va a realizar siembra, ya que las semillas son muy pequeñas. Si se realiza plantación, no es necesario que la preparación del terreno en su parte más superficial sea tan exigente.

Las semillas de las acelgas se acumulan en glomerulos, que contienen varias semillas. Esto es importante considerarlo pues si se hace siembra mediante glomerulos, será necesario realizar un entresaque de plantas.

Semillas de acelgas
Glomerulos de acelgas

Semillas de acelgas
Glomerulos de acelgas
La siembra puede realizarse en dos épocas. En otoño, para recolectar a finales de invierno y primavera, y a finales de invierno, para recolectar en verano y otoño. Si elegimos el otoño, el cultivo se subirá a flor en verano, finalizando su ciclo de cultivo.

Las labores de cultivo son reducidas, limitándose prácticamente a la eliminación de malas hierbas.

En cuanto a las plagas y enfermedades, hay que señalar la importancia de caracoles y babosas, y algún insecto minador de las hojas. Incluso en zonas más cálidas tienen cierta incidencia los saltamontes, que pueden dañar algunas hojas al alimentarse de ellas.

El aprovechamiento de las acelgas se centra en sus hojas, tanto de las hojas como de las pencas. Esta últimas son los peciolos de esas hojas, y aunque son más gruesas y duras, son un excelente alimento.
La recolección se hace hoja por hoja, cuando estas llegan a tener unos 15-20 cm, mejor si es a mano y sin usar cuchillo, ya que si hacemos cortes a la planta, podemos reducir las futuras producciones. Si dejamos crecer mucho las hojas, la planta deja de producir y, además, las hojas de mayor tamaño, adquieren una textura plástica que no es muy agradable desde el punto de vista culinario.

VÍDEO: EL CULTIVO DE LAS ACELGAS

Espero que os sea útil este artículo y os resulte interesante.

Te remito además a mi canal de Youtube donde se pueden ver vídeos de temas relacionados con el huerto, que espero sean de interés.

Un saludo y hasta otra ocasión.