miércoles, 29 de junio de 2016

LA ROTACIÓN DE CULTIVOS EN EL HUERTO

Con el siguiente artículo veremos una forma fácil y barata de mejorar en gran medida la productividad de nuestro huerto: la rotación de cultivos.

La rotación de cultivos es un sistema de manejo agronómico de los cultivos con el cual conseguimos aumentar la productividad del huerto, ya que:
- Aumentamos la fertilidad del terreno,
- Reducimos la incidencia de plagas y enfermedades,
- Reducimos la incidencia de hierbas competidoras,
- Incrementamos la biodiversidad del terreno.

No es tan complicado como pueda parecer. Con consideraciones muy básicas y simples mejoraremos en gran medida nuestro huerto.


Consiste en establecer sobre el terreno una sucesión ordenada de cultivos que varía a lo largo del tiempo. De manera más sencilla, en cada lugar de nuestro huerto, un cultivo diferente cada temporada.

Hablamos de alternativa refiriéndonos a los diferentes cultivos que tenemos en el terreno en el mismo momento.
A cada zona en la que hay un cultivo diferente se le denomina hoja o amelga. Ésto sería equivalente a cada bancal, caballón o mesa de cultivo de nuestro huerto.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar nuestra rotación de cultivo es, por un lado, los cultivos que deseamos tener en el huerto, y por otro, la superficie disponible. No debemos olvidarnos de los calendarios del cultivo en cuanto a fechas de siembra y recolección para evitar que se solapen en una misma hoja.

Hay muchas formas de plantear la rotación. Puede ser por el tipo de aprovechamiento (hoja, fruto o raíz), tipo de enraizamiento (superficial, medio o profundo) o por familias (solanáceas, leguminosas, liliáceas, cucurbitáceas,…)

En cuanto a la duración de la rotación, ésta se puede extender lo que queramos, lo que irá relacionado también con el número o tipo de cultivos que tengamos.

En mi caso, yo planteo mi huerto con una rotación basada en las familias. Cada familia suele tener un sistema de desarrollo radicular y unas necesidades nutritivas particulares. Ésto es muy importante, ya que podemos aprovechar diferentes estratos del terreno sin condicionar la nutrición del cultivo del siguiente año. Por otro lado, alternando familias evitamos incidencia de determinadas plagas y enfermedades que son específicas de cada familia al no repetir sobre la misma zona el cultivo y por lo tanto, romper el ciclo de desarrollo de dicha plaga o enfermedad.

Como ejemplo de rotación os dejo la que tengo establecida en mi huerto. Seguramente se podría mejorar en muchos aspectos, pero a mí me va bastante bien.
En invierno:
Habas en todos los bancales (con el fin de realizar abonado verde).

En primavera – verano:
Tomate – Judías verdes – Cebolla tardía– Pimiento – Calabaza – Cebolla temprana.

Al recolectar la cebolla temprana se continúa cultivando en el bancal judía verde.

Cada cultivo se realiza en un bancal diferente, y el sentido de la rotación va en este caso de izquierda a derecha.

Decir que estos son los bancales de mayor extensión de mi huerto y que además tengo otros de menor tamaño dedicados a cultivos menores (por la superficie que se destina a su cultivo) como acelgas, tomates cherrys, ajos, calabacines,… y que no siguen esta misma rotación, aunque sí parecida.


Os dejo el enlace a este vídeo para que paséis a ver mi huerto si queréis y comprobéis el desarrollo de los cultivos y la rotación que yo realizo. El huerto en Junio 2016


Espero que sea útil este artículo y resulte interesante.

Te remito además a mi canal de Youtube donde se pueden ver vídeos de temas relacionados con el huerto, que espero sean de interés. (el enlace está disponible en una de las pestañas de la parte superior del blog).